BOLIVIA.- La crisis social y política que atraviesa Bolivia continúa generando preocupación entre distintos sectores del país, mientras líderes cristianos llaman a la unidad, la oración y la paz frente al aumento de las manifestaciones y enfrentamientos registrados en varias regiones.
Belford Paz, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos de Bolivia, señaló que la nación vive un momento complejo marcado por el descontento social, los bloqueos y una profunda tensión espiritual que, según afirmó, se ha venido desarrollando durante las últimas dos décadas.
El líder evangélico aseguró que durante los años de gobiernos vinculados al Movimiento al Socialismo (MAS), la iglesia cristiana mantuvo jornadas constantes de oración y ayuno por el país, buscando un cambio para Bolivia.
“Durante mucho tiempo la iglesia estuvo orando, ayunando y buscando de Dios por Bolivia. Hoy seguimos trabajando espiritualmente para evitar que esta situación empeore”, expresó.
Según explicó, las recientes protestas han dejado hechos de violencia, daños materiales y víctimas mortales en distintas zonas del país. También indicó que la policía ha sido sobrepasada en algunos sectores, mientras continúan los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
En medio de la crisis, la Asociación Nacional de Evangélicos de Bolivia intentó participar como mediadora en las mesas de diálogo convocadas por el gobierno. Paz explicó que representantes evangélicos acudieron junto a delegados de la Iglesia católica con el propósito de promover acuerdos y abrir corredores humanitarios en distintas regiones.
Sin embargo, afirmó que algunos líderes cristianos fueron rechazados y empujados por manifestantes durante las conversaciones.
“El llamado de la iglesia siempre ha sido a la paz. Nosotros vamos como pacificadores, no para confrontar”, sostuvo.
Paz también señaló que muchas de las personas que participan en las marchas lo hacen bajo amenazas y presiones, especialmente en regiones vinculadas al expresidente Evo Morales. Según indicó, algunos pastores en la zona del Chapare han reportado intimidaciones contra familias para obligarlas a participar en las movilizaciones.
Frente a este panorama, las iglesias evangélicas han fortalecido las cadenas de oración e intercesión en todo el país. Cada día, congregaciones cristianas se reúnen en espacios públicos para clamar por la paz y pedir sabiduría para las autoridades nacionales.
En ciudades como Santa Cruz, cientos de creyentes se congregan diariamente en el monumento al Cristo Redentor para realizar jornadas de oración por Bolivia.
“Tenemos horarios de intercesión durante todo el día y no hay un solo espacio vacío. Las iglesias están unidas orando por la nación”, destacó el presidente de la asociación evangélica.