PUERTO PLATA RD. Daniel Sánchez R.- Una ola se ha levantado en rechazo ciudadano tras conocerse la intención de desalojar el edificio que actualmente alberga la Escuela de Bellas Artes, ubicado en el antiguo Palacio de Justicia, para instalar allí de manera provisional la Gobernación Provincial y la Dirección Regional Norte de la Policía Nacional.
La decisión ha provocado protestas de padres, artistas, gestores culturales y organizaciones comunitarias, que consideran inaceptable desplazar un espacio dedicado al arte y la formación juvenil para convertirlo en sede de instituciones policiales y administrativas.
Ante la situación, diversos sectores han conformado un Comité de Vigilancia con el propósito de defender la permanencia de la Escuela de Bellas Artes en el inmueble, considerado hoy uno de los principales espacios de promoción cultural de Puerto Plata.
Según las autoridades, el traslado respondería a la necesidad de intervenir el actual edificio de la Policía Nacional debido a problemas estructurales. Sin embargo, la comunidad teme que la medida “temporal” termine convirtiéndose en definitiva, como —afirman— ha ocurrido anteriormente con otras dependencias públicas.
Padres de estudiantes y representantes del sector cultural han expresado su indignación, calificando la propuesta de “improvisada” y “macabra”, al entender que no es compatible la convivencia entre decenas de niños y jóvenes que reciben clases de música, teatro y pintura con operaciones policiales, oficinas de seguridad y áreas de detención preventiva.
“El arte no puede ser desplazado por la improvisación estatal”, expresaron comunitarios durante una de las protestas realizadas frente al edificio.
La indignación también se sustenta en la reciente inversión realizada por el Estado para remozar el antiguo Palacio de Justicia y adaptarlo como sede de Bellas Artes. La entrega del espacio fue celebrada con entusiasmo por amplios sectores de la provincia, que lo consideraron un paso trascendental para el fortalecimiento cultural y educativo de la juventud puertoplateña.
Organizaciones políticas y sociales, entre ellas Alianza País, han cuestionado la iniciativa y la han definido como una medida improvisada que amenaza un patrimonio cultural ya consolidado.
Diversos sectores han solicitado al presidente Luis Abinader intervenir directamente para evitar el desalojo y garantizar la protección del espacio cultural.
Los manifestantes sostienen que Puerto Plata necesita más espacios para el arte, la educación y la convivencia sana, no menos. Aseguran que desplazar la Escuela de Bellas Artes enviaría un mensaje negativo sobre las prioridades del Estado frente al desarrollo cultural de la provincia.