lunes 28 2026

Presidente de Colombia no podrá participar en actos religiosos

COLOMBIA.- El Juzgado 804 Transitorio de Familia de Bogotá ordenó al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, abstenerse de participar, en ejercicio de sus funciones como jefe de Estado, en ceremonias que impliquen una identificación oficial con una determinada confesión religiosa.

La decisión se produjo tras una acción de tutela presentada por el abogado Julio Jair Mizger Díaz, quien cuestionó la participación del mandatario en la Gran velatón por las víctimas del terremoto, realizada el pasado 28 de agosto en la Plaza de Bolívar.

Según el medio de comunicación Infobae.com,  el fallo menciona que la actividad adquirió carácter institucional debido a que fue convocada y difundida a través de los canales oficiales de la Presidencia, incluidas sus redes sociales y su canal de YouTube.

El juzgado consideró que la intervención de De La Espriella en el acto religioso excedió el deber de neutralidad de las autoridades públicas. La decisión señala que este principio exige que los funcionarios se abstengan de identificarse oficialmente o realizar actos de adhesión, incluso simbólicos, a una religión determinada.

El despacho también hizo una distinción importante sobre las declaraciones realizadas durante la ceremonia. Tras revisar el material audiovisual disponible, concluyó que la expresión relacionada con una supuesta entrega de la Nación a Cristo fue pronunciada por otra persona y, por lo tanto, no podía atribuirse directamente al presidente.

El fallo reconoció, además, que la velatón tenía una finalidad pública de solidaridad con las víctimas del terremoto. Sin embargo, consideró que la participación específica del mandatario durante la ceremonia desbordó ese propósito.

La decisión es de primera instancia y fue impugnada, por lo que deberá ser revisada en una segunda instancia. Mientras tanto, la orden establece que el presidente debe abstenerse, durante el ejercicio de sus funciones, de participar en actos religiosos que impliquen una adhesión o identificación oficial del Estado con una confesión determinada.

Durante aquella jornada, la primera dama, Ana Lucía Pineda, también tomó la palabra y agradeció a quienes participaron en la velatón. En su intervención afirmó: “Dios nos permitió unirnos en oración” y pidió que Dios bendijera a las familias y les diera fortaleza para continuar llevando luz y esperanza.

El caso vuelve a poner en el centro del debate en Colombia la relación entre libertad religiosa, manifestaciones de fe y el principio de neutralidad del Estado, en un país donde la participación de funcionarios públicos en expresiones religiosas ha generado distintas interpretaciones jurídicas.

La controversia continuará mientras las autoridades judiciales revisan el alcance de la decisión y los límites entre la función pública y las expresiones religiosas de quienes ocupan cargos de Estado.