CUBA.- Cuatro de las principales denominaciones protestantes registradas en Cuba manifestaron públicamente su respaldo a una joven creadora de contenido cristiana y a su madre, en medio del proceso judicial que ambas enfrentaron en La Habana.
La joven Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes sociales como Anna Bensi, de 21 años, y su madre, Caridad Silvente Laffita, fueron procesadas por un caso relacionado con la grabación y publicación de un video en el que aparecía un agente del Ministerio del Interior entregando una citación en su vivienda el pasado 10 de marzo.
El caso fue llevado ante el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este este 1 de octubre. Antes de ingresar al tribunal, Bensi afirmó ante periodistas que no esperaba un juicio justo, pero aseguró que confiaba en Dios.
El proceso se relaciona con el artículo 393 del Código Penal cubano, referido a actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y otros datos personales.
Cuatro denominaciones expresaron solidaridad
En la víspera del juicio, la Convención Bautista de Cuba Occidental, las Asambleas de Dios, la Liga Evangélica de Cuba y la Iglesia Metodista de Cuba difundieron declaraciones independientes en respaldo de Anna Bensi y su madre.
La Convención Bautista de Cuba Occidental confirmó que ambas mujeres son miembros de esa denominación y destacó públicamente su testimonio de fe cristiana. La organización también manifestó su preocupación por la posibilidad de que fueran privadas de libertad.
Las declaraciones fueron difundidas en redes sociales el 30 de septiembre, un hecho que llamó la atención por tratarse de cuatro de las principales denominaciones protestantes registradas en la isla expresándose de manera coordinada en apoyo de las dos mujeres.
El caso también ha recibido atención de organizaciones internacionales. Christian Solidarity Worldwide, CSW, expresó su solidaridad con ambas y pidió a las autoridades cubanas retirar los cargos, además de solicitar que no se produzcan represalias contra quienes han manifestado públicamente su respaldo.
El origen del caso
Los hechos se remontan al 10 de marzo, cuando un agente del Ministerio del Interior acudió a la vivienda de Anna Bensi y su madre, en el sector de Alamar, La Habana, para entregar una citación dirigida a Caridad Silvente.
La situación fue grabada y posteriormente publicada en redes sociales. El agente presentó una denuncia alegando que se había vulnerado su privacidad y que se había sentido amenazado después de ser identificado públicamente.
En los meses siguientes, madre e hija fueron sometidas a medidas cautelares. Anna Bensi también fue interrogada durante varias horas por agentes de Seguridad del Estado, según organizaciones que han documentado el caso.
El juicio estaba previsto inicialmente para el 17 de septiembre, pero fue pospuesto y finalmente se realizó el 1 de octubre.