INTERNACIONAL. La selección de Curazao se prepara para vivir uno de los momentos más importantes de su historia deportiva al disputar por primera vez una Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, en los días previos al torneo, varios de sus jugadores han llamado la atención internacional no solo por su logro futbolístico, sino también por su abierto testimonio de fe en Jesucristo.
Antes de viajar a Estados Unidos para participar en el Mundial 2026, futbolistas, integrantes del cuerpo técnico y familiares participaron en una noche especial de adoración, oración y testimonios organizada junto al ministerio Presence Revival en los Países Bajos. Durante el encuentro, los asistentes elevaron alabanzas, oraron por la selección y agradecieron a Dios por la histórica clasificación de la nación caribeña.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran momentos de profunda emoción espiritual, con jugadores levantando sus manos en adoración y expresando públicamente su gratitud por la oportunidad de representar a su país en el escenario deportivo más importante del mundo.
Entre quienes compartieron su testimonio se encuentra el delantero curazoleño Kenji Gorré, quien habló sobre el impacto que su relación con Jesús ha tenido en su vida personal y en su carrera profesional. Según los testimonios difundidos durante el encuentro, varios integrantes del equipo manifestaron su deseo de aprovechar la atención que genera el Mundial para hablar de su fe y del papel que Dios ha tenido en sus vidas.
La clasificación de Curazao ya es considerada un acontecimiento histórico. Con su boleto al Mundial 2026, el país se convirtió en la nación más pequeña en alcanzar una Copa del Mundo, un logro que ha despertado orgullo entre sus habitantes y admiración en el ámbito futbolístico internacional.
Mientras el mundo observa el debut de la conocida “Blue Wave” en la máxima cita del fútbol, los jugadores insisten en que su misión trasciende los resultados deportivos. Para ellos, representar a Cristo dentro y fuera de la cancha es una responsabilidad tan importante como competir al más alto nivel.
La participación de Curazao en el Mundial será una oportunidad para medirse ante algunas de las mejores selecciones del planeta. Pero para muchos de sus futbolistas, también será una plataforma para compartir un mensaje de esperanza, gratitud y fe con personas de distintas culturas y naciones.