CANADÁ.- Un hombre de 68 años fue arrestado en Canadá acusado de provocar el incendio que destruyó la histórica iglesia católica Saint-Simon, ubicada cerca de la localidad de Caraquet, en la provincia de Nuevo Brunswick.
El incendio ocurrió el pasado 24 de agosto y consumió por completo el templo. Un día después, la Real Policía Montada de Canadá informó que la iglesia fue considerada una “pérdida total” y que las investigaciones determinaron que el fuego habría sido provocado intencionalmente.
Según el medio de comunicación aciprensa.com, las autoridades identificaron al detenido como Gilles Mallet, de 68 años, quien se encuentra bajo custodia policial como sospechoso de haber iniciado el incendio.
La destrucción del templo ha causado un profundo impacto entre los habitantes de Caraquet y sus alrededores. Las autoridades locales describieron a la parroquia como “un verdadero emblema de nuestro patrimonio”, destacando que su significado iba mucho más allá de su estructura física.
En una publicación, la localidad de Caraquet señaló que la iglesia ocupaba un lugar importante en la memoria colectiva y en la vida cultural de la región, al haber acogido durante generaciones a numerosas familias, reuniones, presentaciones y momentos significativos para la comunidad.
Monica Albert Légère, residente de la zona, también expresó el profundo significado que tenía el templo para quienes vivían cerca, asegurando que la iglesia era “mucho más que un simple edificio”.
Aunque las llamas destruyeron la histórica construcción, el impacto de la iglesia Saint-Simon permanece en la memoria de las generaciones que encontraron allí un espacio de encuentro, comunidad y fe. Mientras las autoridades continúan con el proceso judicial y la investigación del incendio, la comunidad enfrenta ahora la pérdida de uno de sus símbolos más representativos.